Industria Alimenticia

  Media Kit
  Inicio
  Suscripción
  Suscríbase al Boletin
  Boletín de noticias / eNewsletter
  Artículos en línea
  Actualidades
  Artículo de Fondo
  Conceptos y Comentarios
  Linea Directa con la Industria
  Nuevos Productos
  Vitrina Informativa
  Webinars
  Edición Actual
  Editorial
  Empaques
  Ingredientes
  Procesos
  Reportaje Latinoamericano
  Recursos
  Directorio Industrial / Buyers Guide
  Conferencias y Exposiciones
  Clasificados
  Archivo
  Calendario de Eventos
  Búsqueda
  Contáctenos
  Información Publicitaria / Media Kit
  Alquiler de Listas
Buscar en: ArtículosProductosCompañías
Prebióticos, Probióticos y Simbióticos
by Mónica Luz Montani
April 21, 2010

ARTICLE TOOLS
EmailEmailPrintPrintReprintsReprintsshareShare



En los últimos 15 años, la ciencia ha avanzado a pasos agigantados en el entendimiento de cómo interactúan ciertos alimentos con el aparato digestivo. Ahora sabemos que los ingredientes alimenticios pueden producir cambios positivos en la microflora intestinal y pueden contribuir a la salud general. Estos descubrimientos han llevado al desarrollo de un segmento muy significativo dentro del mercado de “alimentos funcionales”.

Por supuesto, habrá quienes afirman que todos los alimentos son, en alguna medida, “funcionales”. Las bebidas siempre han servido para refrescarse e hidratarse, dos funciones fundamentales para la salud y el bienestar. Pero los productos que tienen un efecto sobre el aparato digestivo llevan la funcionalidad a un escalón más. Los prebióticos son alimentos e ingredientes alimenticios que mejoran el equilibrio de la flora intestinal aumentando la cantidad de bacterias benéficas. La inulina y oligofructosa, están hechas de cadenas de unidades de fructosa. Estos ingredientes no se digieren en el estómago o el intestino delgado, sino que llegan intactos al intestino grueso. Aquí, las uniones entre las unidades de fructosa aportan una muy atractiva fuente de nutrición para los lactobacilos y las bifidobacterias benéficas del propio organismo. Estas “bacterias buenas” aumentan por lo tanto en cantidad y se tornan predominantes, ayudando así al cuerpo a protegerse de las bacterias potencialmente patógenas.

“En la actualidad el concepto prebiótico es un caso científico sólidamente documentado”. Unos 15 años de investigación nutricional revelaron en efecto las propiedades prebióticas de la inulina y la oligofructosa. Desde hace varias décadas, se registra un progreso notable respecto de qué se conoce sobre la fisiología colónica y, en especial, sobre la flora microbiana colónica y sus funciones fisiológicas. Las investigaciones continúan y permiten descubrir cada día más la importancia que tienen en la regulación /modulación de las múltiples y esenciales funciones fisiológicas que están íntimamente relacionadas con la composición de la flora colónica y sus interacciones con el epitelio colónico.

La composición de la microflora colónica es más compleja de lo que se creía anteriormente y muy peculiar en lo que hace a los géneros, las especies, y hasta las cepas que la componen. La microbiota también guarda una relación compleja con el organismo, y estas interacciones tienen un impacto sobre nuestra fisiología. Pero está claro que para manejar la salud de la flora “buena”, debemos proporcionarle alimentos adecuados – es decir, prebióticos.



Los Prebióticos, y en particular los fructanos tipo inulina, tienen la capacidad de modular la composición de la microflora colónica para reforzar su equilibrio y ejercen/modulan efectos fisiológicos indirectos tales como la absorción mineral, la mayor resistencia del huésped o la modulación de la producción de péptidos involucrados en la regulación del apetito. De este modo necesitamos para el organismo en su totalidad nutrientes generales como los que aportan energía pero también nutrientes específicos o esenciales, tales como las vitaminas y los ácidos grasos. Lo mismo es válido para el colon, que precisa una nutrición adecuada que consiste en nutrientes generales, como las fibras dietarias pero también nutrientes/ingredientes específicos en forma de prebióticos para la flora “buena”.

Los probióticos constituyen un enfoque diferente. Aquí se incorpora bacteria viva a alimentos y bebidas. Aunque estas bacterias tienen que sobrevivir tanto el período entre la fabricación y el consumo como el trayecto a través del medio hostil del estómago, existen pruebas de que tienen un efecto positivo, preferentemente en el área de respuesta inmunitaria.

 

Los simbióticos, como su nombre lo indica, combinan los beneficios de los prebióticos y los probióticos. A medida que se concretaron estos descubrimientos científicos, y que los alimentos y bebidas que benefician la salud intestinal crecieron en aceptación y popularidad, los consumidores han podido leer sobre prebióticos y probióticos en periódicos y revistas. Esta cobertura en los medios gráficos, sumada a la publicidad y programas informativos por parte de los fabricantes de productos reconocidos, ha implicado que los consumidores conozcan cada vez más el lenguaje asociado con la salud digestiva. Una investigación de consumidores cuantitativa realizada en el Reino Unido, Alemania y los Estados Unidos de Norteamérica arrojó los siguientes resultados:

Grado de Concientización Inducido de los vocablos asociados con la salud digestiva

 

 

Reino Unido

Alemania

E.E. U.U.

 

%

%

%

Prebiótico

45

26

19

Probiótico

53

83

22

Bacterias Benéficas

86

N/C

55

 

 

Aunque es poco probable que el público en general pueda, a esta altura del desarrollo del mercado, realizar una diferenciación entre prebióticos y prebióticos, ningún subsegmento sufrirá por ello. El beneficio general para el consumidor en ambos casos se relaciona con la salud digestiva.

Si bien, tanto los prebióticos como los probióticos pueden ser utilizados en una amplia gama de productos, la necesidad de asegurar que las bacterias vivas sobrevivan el proceso de fabricación y luego el almacenamiento y conservación impone algunas restricciones en las aplicaciones de los probióticos. Por otro lado, los prebióticos son ingredientes alimenticios robustos, y pueden ser utilizados fácilmente en, por ejemplo, cereales para el desayuno extruídos y panes. En Europa, Weetabix, Kellogg, Weight Watchers, Dr Oetker, Familia, Migros y Aldi, todos ofrecen cereales prebióticos, y en Bélgica y los Países Bajos, Unilever comercializa el pan prebiótico Blue Band y Puratos y Ceres proveen premezclas prebióticas a las panaderías artesanales del lugar. Esta gama de productos en crecimiento significa que resulta cada vez más fácil para el consumidor obtener suficientes prebióticos de su dieta diaria para mantener una salud digestiva óptima.

Sin embargo, es en el sector de bebidas donde los prebióticos, los probióticos y los simbióticos podría tener su mayor potencial. Sin duda, Yakult y Actimel de Danone han preparado tan bien el terreno que los consumidores ven una relación natural entre el yogurt y la salud intestinal. Pero cuando se les presenta la idea de bebidas frutales o smoothies con prebióticos o probióticos, la gente muestra un nivel de intención de compra más alto. Vitality de Müller en el Reino Unido y Actimel 0% grasa en Bélgica son en realidad productos simbióticos. Vitality de Müller, que se comercializa como “Bacterias del Bienestar”, lleva en el envase la alegación “con inulina prebiótica”. En el Reino Unido, Smoothies de PJ, pionero en el mercado de smoothies, tiene ahora una variante probiótica bajo la quizá sorprendente declaración de “¡Está viva!”. Y en Irlanda Connacht Gold vende una de sus leches como “Leche Fresca Simbiótica” que “aumenta tus defensas naturales”.

Por otro lado, en Asia, el reconocido fabricante de lácteos Malaysia Dairy Industries, introdujo la leche cultivada bebible bajo la marca Vitagen hace 20 años en Malasia y Singapur. Este exitoso producto ha evolucionado con el tiempo mediante la incorporación de prebióticos y probióticos juntos para promover un aparato digestivo más sano y mantener un medio intestinal más favorable. Y hace muy poco se lanzó ‘Vitagen Collagen’ en búsqueda de la revolución de los alimentos para la belleza, reafirmando así el vínculo que los consumidores establecen entre salud digestiva y belleza.

El estudio titulado “Los simbióticos de la dieta reducen los factores de riesgo de cáncer en pacientes polipectomizados y con cáncer de colon”, recientemente publicado en el American Journal of Clinical Nutrition (2007, 85:488-96), fue el resultado de un exhaustivo trabajo en colaboración entre 8 socios de 7 países diferentes. (Bélgica, Irlanda, Italia, Reino Unido, Suecia, Alemania y Finlandia). El proyecto financiado por la UE sobre “Simbióticos y Prevención del Cáncer” demostró por primera vez en humanos que los componentes alimenticios, específicamente los prebióticos, combinados con probióticos (simbióticos) pueden reducir los factores de riesgo de cáncer de colon ya que tienen una influencia positiva sobre los biomarcadores asociados con la enfermedad.

Cómo este descubrimiento se puede trasladar a los productos que consumimos a diario es el desafío que ahora enfrentan conjuntamente los médicos, los fabricantes y los entes reguladores, pero casi no hay dudas que los prebióticos, los probióticos y los simbióticos pueden ayudar a los consumidores a vivir más saludablemente. Esa es una oportunidad de negocio que los fabricantes de alimentos y bebidas no deberían pasar por alto.

 

BENEO-Orafti

BENEO-Orafti es el líder mundial en la producción y venta de ingredientes alimenticios derivados de la achicoria. Se ha comprobado que la inulina y oligofructosa Orafti®  mejoran el equilibrio de la flora intestinal del organismo estimulando nuestras propias bifidobacterias benéficas. Una flora intestinal en mejores condiciones también ayuda al organismo a absorber más nutrientes, tales como el calcio, de nuestra dieta.

Un aparato digestivo sano contribuye a una sensación general de bienestar. Por ello, los ingredientes Orafti® pueden ser la base de productos alimenticios bien balanceados que mejoran la salud digestiva y nos hacen sentir bien. Con su oficina central en Tienen, Bélgica, la compañía opera en más de 75 países y tiene plantas de producción en Oreye (Bélgica), y Pemuco (Chile).

 

Perfil Profesional de la Dra. Mónica Luz Montani

Doctora en Ciencias Químicas, Master en Ciencias y Tecnología de Alimentos. Fue docente de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Desempeñó el cargo de Especialista en Desarrollo de Nuevos Productos en el departamento de Investigación y Desarrollo de una destacada empresa de bebidas y alimentos. Inició su carrera comercial en la empresa Nutrinova Argentina (ex Hoechst), donde realizó ventas técnicas de ingredientes de alimentos hasta asumir el cargo de Gerente General. Actualmente es Gerente de América Latina de Ventas en BENEO-Orafti Latinoamérica, cuya base está situada en Brasil y de donde coordina las actividades comerciales de la región que abarca desde México hasta Argentina. 

 



Mónica Luz Montani

  Comments (1)Post a Comment
Title: Probioticos


Muy bueno el articulo, me sirfve de mucha ayuda en mi carrera profesional


 

No HTML or BBCode in comments please.
 















BNP Media

© 2010 BNP Media. All rights reserved. | Privacy Policy