Poseedor de vitaminas tan importantes como la A y la C, así como de la B1, B2, B5 y E, es una de las hortalizas que más se consumen en todo el mundo.
En belleza, el jugo de tomate se utiliza como tónico facial mientras que su pulpa, a modo de mascarilla, está indicada para mimar las pieles secas.
Bajo en grasa y caloría, la mayoría de los médicos lo incluyen en las dietas para bajar de peso. También lo recomiendan para depurar el organismo, reducir el colesterol, aplacar el dolor artrítico, reforzar el sistema inmunitario, inducir el sueño y tonificar el sistema nervioso.
El tomate, compuesto en un 90% por agua, es rico en potasio, fósforo, magnesio, calcio, yodo, zinc, hierro, cobre y flúor. Entre sus múltiples propiedades, gracias a su alto contenido en licopeno, se destaca por su función antioxidante, encargada de proteger al organismo de la acción de los radicales libres, principal causante del envejecimiento prematuro.
El licopeno es un pigmento natural que mejora la densidad de la dermis y salvaguarda el colágeno.
Fuente: www.eldia.com.ar