El 29 de junio de 1863, un joven Teniente de 23 años de edad, recibió un ascenso inesperado. El joven pecoso de cabello rubio, que se gradúo con las notas más bajas de su clase de West Point, fue ascendido directamente al rango de Brigadier General del ejército de la Unión Americana. Saltándose completamente los rangos tradicionales de capitán, comandante, y coronel. Como se puede imaginar una promoción así fue recibida con escepticismo, desaliento y envidia por sus antiguos colegas y superiores. Especialmente en ese momento que los Estados del Sur le estaban ganando al Norte durante la Guerra Civil Americana. El Mayor General Alfred Pleasonton, quien promovió al joven, vio como se había aventurado al ponerlo a prueba apenas cuatro días después en la Batalla de Gettysburg. El joven general estuvo a cargo de la caballería de Michigan y encargado con la custodia de la Confederación General de Jeb Stuart de atacar a la retaguardia del ejército de la Unión. ¿Estuvo a la altura de la misión? ¿Podría mantener esa estrella dudosa sobre su hombro que muchos le querían quitar? Motivado por el deseo de probarse a sí mismo, George Armstrong Custer, con su brillante sable extendido en frente de él, lideró la caballería y mantuvo la línea de la Unión. Su éxito de liderazgo sirvió como una contribución crucial a la batalla que fue el punto de inflexión en que el Norte ganara la guerra. Cuando el liderazgo se nos impone, muchos de nosotros nos sentimos motivados a levantarnos a la ocasión. A veces, sin embargo, el liderazgo debe elevarse en el vacío. ¿Qué nos motiva a convertirnos en líderes, cuando no los hay? Hace unos años, cinco amigos y yo fuimos a hacer canotaje (rafting) por primera vez. Nos fuimos a la parte superior del río Ocoee en Tennessee, donde los rápidos son clasificados Clase Cuatro. No es exactamente la mejor opción para principiantes, pero teníamos un guía competente, que nos dio una cantidad de instrucciones sobre cuándo y cómo remar. El era tan bueno que, nosotros fuimos los únicos que cruzo el río en balsa, de un grupo de diez balseros, que no nos volcamos y mojamos. Luego, durante el trayecto de nuestro viaje, pasamos sobre una pequeña cascada. Cuando nuestra balsa de goma tocó fondo, se encorvó por la mitad y se dobló como un libro. Luego de repente salto como un resorte, nuestro guía fue catapultado del bote y cayó varios metros detrás de nosotros. Nuestra balsa sin líder aceleró hacia adelante, alejándose cada vez más y más de nuestro guía, los cinco pensamos, "Uh, oh, ¿qué vamos a hacer?" Antes del pánico, mi amigo Bill empezó a dar órdenes a gritos, "¡Al lado izquierdo, cuatro remadas! ¡Al lado derecho, dos! "Con gran alivio, seguimos sus órdenes y en cuestión de minutos nos tuvo a salvo de las aguas bravas hacia agua más calmada a la orilla del río donde nuestro guía fue capaz de alcanzarnos. Un rol de liderazgo puede iniciar la motivación. Cuando usted tiene la responsabilidad de guiar a otros, le exige en primer lugar guiarse asimismo. He encontrado que el voluntariado en roles de liderazgo en el trabajo y en organizaciones sin fines de lucro, son auto-motivadores. En la década de 1990, tuve un año particularmente malo. Mi madre falleció, una empresa conjunta fracaso, y tuve una pelea con mi mejor amigo. Nada que decir, yo estaba muerto de miedo, en serio, y necesitaba algo que me sacudiera. Fue entonces cuando me enteré que la asociación de mi comunidad necesitaba un nuevo Presidente. Era un enorme trabajo con el compromiso de dos años que requiere recolección de fondos, planificación de eventos, gestión de varios comités, y la supervisión de decenas de voluntarios. Que consumía toneladas de mi tiempo, pero también me enseñó que yo podía hacer más cosas en un día de lo que yo creía. Durante ese mismo período de dos años, empecé dos nuevas empresas, ambas se convirtieron en historias de éxito. Como gerente, usted puede motivar a sus empleados (o sus voluntarios), proporcionándoles un manto de liderazgo. De repente, él o ella ya no serán más otro engranaje descontento en la rueda. Con una posición de responsabilidad, las personas tendrán la facultad de hacer más y ser más. Claro, puede requerir un mayor esfuerzo por su parte, pero desafiarán sus mentes, expandirán sus habilidades, y se imbuirán con un sentido de logro.
Robert Evans Wilson, Jr., es un orador motivacional y humorista. Él trabaja con empresas que quieren ser más competitivas y con gente que desea pensar como innovadores. Para obtener más información sobre los programas de Robert, por favor visite: www.jumpstartyourmeeting.com. Información de publicación Este artículo se ofrece de forma gratuita en una base no exclusiva. El derecho de copia es conservado por Robert Evans Wilson, Jr. Puede reimprimir o publicar este material, siempre que el nombre (Robert Evans Wilson, Jr.) y la información de contacto (www.jumpstartyourmeeting.com) están incluidos. Si usted lo publica, envíe una copia a Jumpstart! PO Box 190146, Atlanta, GA 31119. Si usted lo envía, por favor mandar el URL a rrobert@jumpstartyourmeeting.com.