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El Examen de la Vida
by Robert Wilson
November 24, 2009

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Robert Wilson


"Hola!"
"Hola. ¿Qué tal? “
"Bien. ¿Y tú? “
"Bien."

Paul y yo teníamos dieciséis años y habíamos tomado español durante un año en el bachillerato. Nosotros nos llamábamos y hablábamos todas las noches en nuestro nuevo lenguaje. Más que nada queríamos ensayar nuestra habilidad para poder hablar con una persona de habla castellana, pero no conocíamos a nadie. Entonces tuvimos la idea de ir cenar en un restaurante mexicano. Para los dos chicos que nunca habíamos comido afuera sin sus padres, esto fue una gran aventura. Estábamos tan motivados que cuando hicimos la reservación, pedimos que nos sentaran con un camarero que no pudiera hablar inglés.

¿Qué nos motivó? El conocimiento. Hicimos el mismo descubrimiento que llevó a Sir Francis Bacon a forjar su famosa frase en 1597, "El conocimiento es poder." Estábamos seguros que habíamos aprendido, y nos dio la confianza necesaria para tomar un riesgo que nunca hubiera sido posible antes. Al final de la cena nos dimos cuenta que no sabíamos tanto como creíamos, pero lo importante es que nuestro conocimiento, aunque escaso, nos motivó a la acción.
 

Esta es la misma razón por la cual encontramos seminarios y conferencias tan motivadores―porque se adquieren nuevos conocimientos en un período relativamente corto que podemos aplicar enseguida. Si la información es buena, no podemos esperar en ponerla en práctica y hacer nuestra vida mejor y nuestro trabajo más fácil.
 

El conocimiento también nos motiva porque nos permite ser más creativos. Muchas innovaciones son el resultado de dos o más ideas existentes sintetizadas en una nueva. Los intelectuales creativos periódicamente se exponen a nuevas experiencias de aprendizaje, y a diferentes puntos de vista. Con cada nueva experiencia, se crean nuevas sinapsis―que no son otra cosa que las conexiones eléctricas entre las células nerviosas―en el cerebro. Esto suministra más datos para extraer cuando se están buscando soluciones.

Mi hijo me preguntó recientemente por qué su escuela requería que él aprendiera a tocar un instrumento musical. Le expliqué que se trataba de estimular partes de su cerebro que no habría utilizado de otra manera. Le dije que aunque no continuará tocando el instrumento como un adulto, los conocimientos que adquiere hoy le pueden servirle en el futuro de alguna manera que en el momento son desconocidos para él.
 

Los innovadores son conocidos por su capacidad de pensar fuera del ámbito, pero más que nada es su amplia base de conocimientos que les proporciona la valentía para desafiar las creencias aceptadas. Los innovadores más exitosos son aquellos que conciben su adquisición de conocimientos como parte de su estilo de vida.

El filósofo griego Sócrates entendió perfectamente que el aprendizaje es un proceso permanente de la vida. Cuando fue encontrado culpable de enseñarle a sus estudiantes a cuestionar la autoridad, se le dio una opción de castigo: la muerte o el exilio. Él escogió la muerte, afirmando que "La vida sin explorar no es digna de vivir".

El conocimiento, sin embargo, es más que la acumulación de información. Se tiene que usar, aplicar y manipular de alguna manera. El creador de la fabricación de automóviles, Henry Ford, ilustró este punto durante un juicio civil en el que demandó a un periódico de Chicago por difamación. El periódico se había referido a él como “pacifista ignorante". En el juicio, el abogado defensor del acusado le  hizo a Ford una serie de preguntas diseñadas para demostrar que él era de hecho ignorante. Preguntas tales como: "¿Cuándo fue la Guerra de Independencia?" Y "¿Cuántos soldados emplearon los británicos?" Finalmente, Ford se irritó por las preguntas y comentó, "Yo puedo convocar a mis asesores que puedan contestar a cualquier pregunta referente a la empresa a la que he dedicado la mayor parte de mis esfuerzos. Por qué debería saturar mi mente con conocimientos generales.”

Busque el conocimiento que le otorga el poder, y permita que le de la confianza y valentía para ser y crear más.

Robert Evans Wilson, Jr., es un orador motivacional y humorista. Él trabaja con empresas que quieren ser más competitivas y con gente que desea pensar como innovadores. Para obtener más información sobre los programas de Robert, por favor visite: www.jumpstartyourmeeting.com.
Información de publicación
Este artículo se ofrece de forma gratuita en una base no exclusiva. El derecho de copia es conservado por Robert Evans Wilson, Jr. Puede reimprimir o publicar este material, siempre que el nombre (Robert Evans Wilson, Jr.) y la información de contacto (www.jumpstartyourmeeting.com) están incluidos. Si usted lo publica, envíe una copia a Jumpstart! PO Box 190146, Atlanta, GA 31119. Si usted lo envía, por favor mandar el URL a rrobert@jumpstartyourmeeting.com.

 

 



Robert Wilson

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