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No Podemos Olvidar el Agro

June 1, 2009

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Se presentan iniciativas globales tanto en el campo como en la planta de proceso


Es bien sabido que los estándares de calidad amparados por las normas ISO son exigentes tanto en la calidad de la administración como de la fabricación de los productos. Por lo general las empresas tienen que acudir a un tercero para establecer en su negocio las reglas que se rigen desde la Organización de Estandarización de Normas en Suiza, donde se producen cientos de miles de normas, prácticamente para cualquier producto industrial, con énfasis en la calidad alimentaria.

A diario vemos como miles de empresas pequeñas con suficiente confianza en sus procesos han sido certificadas y, automáticamente comienza su carrera ascendente para negociar con clientes grandes y serios en todo el mundo.

Estas empresas se benefician en forma financiera. El mes pasado publicamos el artículo “Herramienta de Mercadeo y Ventas”, escrito por Oscar Camacho, en el cual el autor explica que el HACCP siempre será una gran oportunidad a la vez que trae beneficios económicos a las empresas.

Pero, hay empresas que instalan sus sistemas de certificación ISO o de aseguramiento de la calidad HACCP y creen que eso es todo. No se tiene que dotar a la empresa de un departamento que haga los seguimientos y que controle el fiel cumplimiento de todos los estándares permanentemente, contar con auditores internos para que mantenga su estatus, y utilidad práctica y económica.

En la industria de los alimentos y bebidas, hay tantas cosas que hacer que nadie piensa en el agro. Si continuamos con las actuales tasas de crecimiento—la población mundial es actualmente de 6.500 millones de habitantes y hay proyecciones de un 15% de aumento para el 2015—los métodos agrícolas tradicionales no permitirán elevar el rendimiento de las cosechas en una proporción suficiente para cubrir esa demanda. Es un reto a la industria impuesto desde el campo a la mesa.

En el campo es necesario adquirir moderna tecnología, por fortuna en algunos países ya se están instalando Servicios Internacionales para las Adquisiciones de Aplicaciones Agro-biotecnológicas (SIAAA). Esta es una técnica segura y más sana, porque reduce la cantidad de pesticidas necesarios en los cultivos, incluyendo los de la fruta, afirman los expertos.

¿Por qué la biotecnología es tan necesaria? Por lo que vimos al comienzo, actualmente tenemos 6.500 millones de habitantes en el mundo; el desafío es cómo producir comida para un número 15% mayor. La tecnología convencional no permitirá duplicar tan rápidamente la producción de alimentos y, ese es el rol de la biotecnología. Complementar la tecnología convencional con nuevas técnicas que incrementen la productividad, el valor nutricional y el valor medicinal de los alimentos.

Los exportadores latinoamericanos conocen la situación y día a día van invirtiendo en tecnología que proporciona alimentos mejores, más sanos y asequibles.

Me parece que la inversión en la implementación de nuevas normas, es una de las mejores ideas, y por otro lado, quizás algunos empresarios latinoamericanos están muy poco familiarizados con la biotecnología y por eso la han ignorado.

Pero los expertos en la materia insisten que sin conocimiento es imposible decidir correctamente. La biotecnología permitirá enfrentar las sequías y aliviar la pobreza en los países en vías de desarrollo. La pobreza se traduce en 24.000 personas que mueren al día por no tener alimentos, mil cada hora, la mayor parte de ellos niños. Tenemos una sociedad global que pretende reducir la miseria y el hambre en 15% para el 2015. ¿Estamos todos dispuestos a colaborar?


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