En Continua Evolución
by Jim Girard
February 1, 2009
Los lubricantes grado alimenticio siguen evolucionando y protegiendo los intereses de los procesadores de alimentos.
Por muchos años, la División de Servicios de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA/FSIS por sus siglas en inglés), ha examinado las formulaciones de los productos químicos de mantenimiento y de funcionamiento, incluyendo los lubricantes utilizados en establecimientos de procesos de carnes y aves, que operan oficialmente bajo la inspección del USDA. Esta “Aprobación Previa del Programa”, como se le conoce, era el estándar industrial que regía para los lubricantes grado alimenticio, y no alimenticio, referencia que se utilizaba a nivel mundial para los procesos de alimentos y bebidas. Estos lubricantes están clasificados en las siguientes categorías: H1, H2, H3 y P-1.
Lubricante verdaderamente para alimentos, el USDA H-1 es el lubricante autorizado con compuestos que están permitidos para ser utilizados en equipos lubricados que potencialmente podrían entrar en contacto con alimentos. Esta situación está catalogada por la USDA/FSIS como contacto fortuito.
Los lubricantes autorizados USDA H-2, generalmente contienen ingredientes no tóxicos, pueden ser utilizados en plantas de proceso que utilizan equipos lubricados o lubricantes que no tienen la posibilidad en entrar en contacto con los productos alimenticios.
La categoría del USDA H-3, se refiere a aceites solubles en agua. Las piezas de las máquinas deben ser limpiadas y estar libres de emulsiones antes de utilizarlas nuevamente.
Finalmente, la categoría USDA P-1 se refiere a los lubricantes que deben ser utilizados de acuerdo con las condiciones establecidas por la carta de aceptación del USDA. Estos lubricantes no deben ser utilizados en plantas procesadoras de alimentos y bebidas.
Pero Todo Cambió
En febrero de 1998 en un aviso oficial publicado en el Registro Federal, el USDA/FSIS anunció que la Aprobación Previa del Programa era eliminada. Se refirió a la evolución del Control de Puntos Críticos de Riesgo, mejor conocido por sus siglas en inglés como HACCP, programa mediante el cual los riesgos biológicos, químicos y físicos tienen que ser monitoreados por los procesadores de alimentos y bebidas e inspeccionados tanto por el FDA como por USDA. Los lubricantes pueden ser un químico con riesgos potenciales para los programas HACCP. Además, se estima que los procesadores se pueden ahorrar de US$150.00 a US$187.000 en costos administrativos del USDA, al eliminar el proceso de Aprobación Previa del Programa.
Los ingredientes de los lubricantes que cumplen la FDA son importantes en los programas HACCP, porque si el procesador de alimentos sólo usa lubricantes grado alimenticio H-1, entonces los lubricantes son considerados como seguros.
Además del cumplimiento de las normas HACCP, una de las soluciones sugeridas por USDA/FSSIS era que los usuarios de lubricantes grado alimenticio solicitaran a sus proveedores “una carta de garantía”, la cual certificaría que los lubricantes son fabricados con ingredientes aprobados con el FDA Título 21.
Pero, ¿qué organización se encargaría de vigilar y asegurar el cumplimiento? Tres organizaciones salieron con los planes para la autorización y monitoreo de los lubricantes grado alimenticio: The National Sanitation Foundation (NSF), Underwrite Laboratory (UL) y se unió un grupo de trabajo de la asociación de profesionales de la industria de lubricantes: The National Lubricating Grease Institute (NLGI), el European Lubricating Grease Intitute (ELGI) y el European Hygienic Equipment Design Group (EHEDG).
Los consumidores pueden tener fácil acceso a la información de las empresas registradas y aprobadas para vender lubricantes grado alimenticio visitando la Página Web de NFS: www.nsf.org/usda/listings.asp.
Formulaciones
Igualmente importante a la vigilancia del cumplimiento de las normas y regulaciones industriales, es el continuo desarrollo técnico de las formulaciones de los lubricantes grado alimenticio H-1, que deben proporcionar lubricación con protección para los equipos utilizados en los procesos de la industria de alimentos y bebidas que cuestan cientos de miles de dólares. Tanto los lubricantes a base de petróleo como los sintéticos están disponibles para hacer el trabajo en forma efectiva.
Los lubricantes grado alimenticio H-1 a base de petróleo están desarrollados ya sea con mineral blanco técnico o aceite de mineral blanco tipo USP. Los aceites minerales USP son los más puros de los aceites minerales blancos, y son los más estables a la oxidación, proporcionando lubricación óptima frente a los demás aceites minerales blancos.
Los ingredientes que cumplen con las normas de FDA se añaden a la formulación para incrementar las capacidades antidesgastantes, mejorar la resistencia a la oxidación y prevenir herrumbre y corrosión.
Los lubricantes grado alimenticio H-1 sintéticos disponibles se basan principalmente en fluidos polialfaolefin (PAO). Estos proporcionan una importante resistencia a la oxidación frente a los aceites grado alimenticio H-1 en base a petróleo. También proporcionan significativamente mejor capacidad operativa de temperatura fría. En combinación con aditivos grado alimenticio, los fluidos de aceites PAO H-1 son excelente lubricantes para compresores de aire, sistemas de recirculación de aceite, sistemas hidráulicos y reductores de engranajes. El alto costo inicial es más que justificado por su rendimiento a largo plazo. Los fluidos que son 100% PAO superan significativamente los fluidos PAO más polímeros semi-sintéticos.
Los fluidos sintéticos grado alimenticio H-1 en base a glicol “Polyalkylene” son cada vez más populares en aplicaciones donde las temperaturas exceden 400ºF/204ºC hasta 600ºF/316ºC.
Las grasas grado alimentito H-1 pueden ser a base de petróleo o sintéticas. En la actualidad, el complejo de aluminio es el espesante más común para las grasas grado alimenticio, y produce un producto muy deslizante y estable. El espesante de grasas de complejo de aluminio también puede soportar altas temperaturas. También son muy resistentes al agua, lo cual es vital para los equipos de proceso de alimentos y bebidas, después de pasar por el equipo de lavado.
Reciente desarrollos con espesantes que contienen sulfonato de calcio en combinación con dióxido de titanio para la protección anti-desgaste y los fluidos sintéticos basados en PAO, han ampliado el potencial de las grasas grado alimenticio H-1.
El aspecto más importante en la evolución de la tecnología de los lubricantes grado alimenticio es que los lubricantes grado alimenticio H-1, pueden ahora manejar en una forma más efectiva las operaciones de lubricación de cada máquina en las plantas de procesamiento de alimentos y bebidas. Esto tiene como resultado una consolidación del inventario de lubricantes, es bueno para los empleados de las plantas de procesamiento de alimentos y bebidas, y lo más importante—le provee una protección adicional al consumidor final. IA
|