Nadie ha permanecido ajeno en estos momentos ante la crisis económica mundial. En una u otra forma nos ha afectado a todos, especialmente a quienes vivimos en Estados Unidos. La crisis llegó y aunque sorprendió a muchos ya es un común afirmar que es la peor desde los año 30s, que ningún país está inmune que su recuperación total llevará años para lograrse.
Sin embargo no todo está perdido y no siempre hay algo que se pueda hacer para menguar o equilibrar los efectos. Que la crisis sea global, no significa que sea igual para todos.
Efectivamente, distintos son los resultados obtenidos por las empresas que intervienen en las dificultades no sólo para discutir los problemas y potenciales soluciones, sino también para rememorar los grandes éxitos en la historia de la compañía y sus mejores momentos.
Por su parte, la mayoría de las organizaciones públicas y privadas modernas poseen una visión de su futuro, pero es una visión nominal; hay un trecho que deben recorrer para materializar dicha visión, traducir en hechos los objetivos que se plantean estratégicamente. Para construir el futuro, no es posible ser estático en un mundo esencialmente dinámico y cambiante, por lo que es imperativo verificar nuestra situación actual, revisar nuestra capacidad de cambio y flexibilidad para similar los impactos endógenos y exógenos que afectan a las comunidades sociales.
El método de cambio organizacional subyacente en esta práctica administrativa, se denomina Indagación Apreciativa y supone que la gente y las organizaciones crean sus realidades a través de su interpretación del mundo, recomendando: la adopción de actitudes positivas, el fomento de relatos de historias positivas y de éxito de la empresa, extraer elementos singulares de dichas anécdotas que creen rituales, imágenes, símbolos y tradiciones, todos los elementos que permitan construir futuro, innovar y hasta reinventar a la organización.
Los frutos de la implementación de estas formas de administración, permite edificar y mantener empresas perdurables; aquellas que son rigurosamente fieles a sus principios y valores esenciales, pero que a la vez son capaces de construir flexibilidad para reinventarse y erguirse como modelo de rentabilidad.
Si las áreas de planificación de las organizaciones evalúan de qué forma las variables del entorno interno/externo han evolucionado desde la última vez que ponderaron su impacto relativo en su posición en la industria y, en virtud de los cuales desempeñaron el plan estratégico maestro, verificarán que los grados de incidencia y de critica de los parámetros evaluados han experimentado cambios, que muchas veces exigen la intervención de la administración superior, cambios de timón estructurales para la viabilidad de la empresa.
Como todo es relativo, los analistas siguen insistiendo en que la economía mundial tiene como salir fortalecida de la actual encrucijada. Son muchas las lecciones que se aprenden a diario, tanto a tono personal como empresarial. La evolución de la industria manufacturera es notable, empleando sus mejores tácticas para ser más costo-efectivos, buscando economías en insumos, lanzamiento de nuevos productos muy bien planeados, reinversión de ganancias y evitando los endeudamientos a largo plazo. Algunas tenues señales de estabilización traen la fe que tanto se necesita.
By: Ismael Suárez
Posted: July 1, 2009 12:23 PM
By: M.Diez
Posted: September 30, 2009 6:14 PM