Nutrición Estratégica para el Control del Peso
June 3, 2008
por Ram Chaudhari, Ph.D., FACN, CNS
La industria de control del peso es enorme y está creciendo.
La obesidad es una importante preocupación para los países desarrollados y en vías de desarrollo. De acuerdo a la organización WHO (World Health Organization), hay más de un billón de adultos que sufren de sobrepeso, y al menos 300 millones de éstos son obesos. La obesidad y el sobrepeso suponen un importante factor de riesgo para varias enfermedades crónicas, incluyendo diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, derrame cerebral y ciertas formas de cáncer. Los factores clave son, un aumento en el consumo de alimentos con altos valores energéticos, ricos en grasas saturadas y azúcares, y una menor actividad física.
Por lo tanto, no es una sorpresa que las tasas de obesidad hayan aumentado considerablemente en Latinoamérica, especialmente durante los últimos 10-15 años, y se hayan convertido en una amenaza pública para la salud en la mayoría de los países. En términos de alimentación, los habitantes de las zonas rurales tienden a llevar dietas ricas en granos, frutas y verduras. Aún así, cuando estos individuos se van a las ciudades, adoptan poco a poco una dieta occidental con alimentos procesados ricos en grasas y en azúcares refinados. Estos cambios, acompañados de un mayor comportamiento sedentario, son las principales causas de la explosión de las tasas de obesidad.
A quién nos referimos
Se puede decir que una persona tiene sobrepeso si el peso de su cuerpo excede un límite considerado como el peso ideal. Este exceso de peso puede ser debido a un exceso de músculo, como es el caso de los culturistas y otros atletas, pero más a menudo es debido a un exceso de calorías almacenadas en forma de grasas. La obesidad se refiere específicamente al exceso de grasas, lo que normalmente es un problema en las personas con sobrepeso. Una medida común para la obesidad es el llamado “Índice de Masa Corporal” (IMC o BMI, por sus siglas en inglés), basado en una medida del peso corporal que ha sido ajustado con respecto a la altura.
¿Tengo sobrepeso o soy obeso? Con un simple cálculo puede estimar su BMI. La operación consiste en seguir los siguientes pasos: multiplique su peso en libras por 700, divida el producto de esa operación por su altura en pulgadas, y por último, divida de nuevo el resultado de la última operación por su altura en pulgadas.
De acuerdo con las organizaciones NIH (National Institutes of Health) y WHO, usted tiene sobrepeso si su IMC se encuentra entre 25 y 29,9, y es obeso si su IMC es 30 ó más. Si usted se encuentra en algunas de estas categorías, no está solo. Para el año 2015, se estima que 2,3 billones de adultos tendrán sobrepeso y 700 millones serán obesos.
¿Qué importa si soy obeso? Los costos personales y sociales relacionados con las enfermedades relacionadas con la obesidad son enormes. Evitar la obesidad es importante porque ésta aumenta el riesgo de desarrollar varias enfermedades crónicas, tales como enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y osteoartritis. Se ha estimado que los individuos obesos tienen un 10-50% mayor riesgo de mortalidad. La mayoría de este aumento se debe a las enfermedades cardiovasculares. Las personas con un IMC de más de 40, tienen tasas de mortalidad por cáncer que son un 50% mayor es en hombres y 60% mayor es en mujeres, que las personas con un peso normal. La obesidad es también el factor de riesgo principal para el desarrollo de diabetes tipo 2, una enfermedad cuya prevalencia se espera que aumente un 50% en los próximos 10 años. Las mujeres jóvenes obesas de 18 años con un IMC de más de 35, tienen siete posibilidades más de desarrollar osteoartritis grave en la cadera cuando se hagan mayores.
El mercado del control del peso
El control del peso es un proceso continuo en el que una persona necesita equilibrar con éxito su toma diaria de calorías y gasto de energía con el fin de controlar las tasas de acumulación o pérdida de grasa corporal. Este es un ejercicio de malabarismo difícil que requiere una evaluación periódica y ajustes sutiles, porque incluso un pequeño déficit o un exceso de energía producirán cambios significativos en la acumulación de grasas con el paso del tiempo. Considere el siguiente ejemplo: usted tiene 30 años, mide 1,73 metros y pesa 68 kilos. Su IMC es aproximadamente 23 y es ideal para el tamaño de su cuerpo. Ahora su estilo de vida cambia un poco, quizás comienza a hacer un poco menos ejercicio o cambia su dieta, lo que varía el equilibrio por unas 50 calorías al día (cerca de las calorías que hay en una poción de mantequilla). Al paso de diez años, usted tiene 40 años. No ha crecido más, por supuesto, pero se sube a la báscula y pesa 91 kilos. Ahora su IMC es 30. ¡Usted es obeso!
Considerando la epidemia de la obesidad y la prevalencia creciente del sobrepeso, la industria de control del peso es enorme y está creciendo… ¡y no muestra signos de aflojar el paso!
Necesidades nutricionales especiales
Una reducción en la toma de calorías no está acompañada de una reducción en las necesidades de micronutrientes. Por lo tanto, es importante que las personas que están a dieta ingieran un mayor número de nutrientes para proteger su estado nutricional y su salud. En la práctica, esto es extremadamente difícil de conseguir a causa de los alimentos que la mayoría de estas personas deciden comer, pero proporciona un fundamento para el desarrollo y la comercialización de productos fortificados con micronutrientes. Por ejemplo, una persona que está a dieta puede aumentar el consumo de vegetales de hojas verdes en ensaladas u otras verduras, y como consecuencia aumentará su ingesta de ciertas vitaminas tales como ácido fólico, vitamina A y K. Por otro lado, esta persona evitará alimentos con alto contenido en calorías tales como los lácteos, huevos, carnes rojas, y aceites vegetales, de ese modo reduciendo la ingesta de minerales importantes, tales como el calcio, zinc, selenio, e importantes vitaminas tales como la vitamina D, E, B12, y ácidos grasos esenciales.
Los ingredientes que producen una sensación de saciedad o que inhiben el apetito también están creciendo en popularidad. Estos ingredientes están diseñados para ayudar a las personas que están a dieta a conseguir o mejorar la sensación de saciedad después de una comida. Esto ayudará a la persona a tener una actitud positiva y a mantener la fuerza de voluntad para reducir el “picoteo” entre comidas. Algunos de los ingredientes reconocidos por proporcionar una sensación de saciedad son Hoodia gordonii, proteínas, oligofructosa, aceite de palma, aceite de avena y varios extractos de plantas verdes, entre otros.
Formulando un producto para el control del peso
Existen numerosas aplicaciones dentro de las diferentes categorías de la industria de alimentos y bebidas, que son apropiadas para productos que proporcionan beneficios relacionados con la pérdida de peso. Los ingredientes tales como calcio, fibra, té verde, antocianinas, ácidos grasos omega 3, ácido alfa lipoico, ácido hidroxicítrico, Hoodia gordonii, hierro y betaglucano de avena son algunos de los más populares. Los termogénicos (suplementos que estimulan la capacidad del cuerpo para quemar grasa) son otra opción que los ingenieros de productos podrían considerar. Estos suplementos pueden incluir picolinato de cromo y L-carnitina.
La utilización de una premezcla es la manera más óptima para combinar ingredientes, y esto es cierto en todas las aplicaciones de productos, ya sea dentro de la categoría de alimentos o de bebidas. Cuando se combinan ingredientes en una premezcla, hay que tomar varios factores en consideración. Estos incluyen la solubilidad, pH del producto terminado, estabilidad de los nutrientes, seguridad/toxicidad, los efectos de estas interacciones en la biodisponibilidad de los nutrientes, y el efecto en el sabor y el color del producto final. De forma ideal, las vitaminas y los minerales se deben separar en dos premezclas para evitar interacciones. Sin embargo, si ciertas condiciones de procesamiento imponen el uso de una sola premezcla que contenga vitaminas y minerales, será necesario encapsular uno o más nutrientes para minimizar las interacciones negativas.
Funciones y funcionalidades
Los productos alimenticios funcionales que están diseñados específicamente para la pérdida de peso y el control del peso a largo plazo, pueden jugar un papel importante en la lucha contra la obesidad en Latinoamérica. Además de los suplementos, las comidas y los snacks en porciones, algunas de las aplicaciones populares que incorporan ingredientes para el control del peso incluyen los suplementos alimenticios en barritas, las aguas y los licuados o batidos. Estos productos tienen que ser no solamente aceptados por el consumidor, sino poseer cualidades organolépticas agradables además de ser nutricionalmente equilibrados, por medio de reducir la ingesta total de calorías y grasas, proporcionando una mayor cantidad de fibra dietética y otros carbohidratos complejos. Asimismo, los productos deben estar fortificados apropiadamente para proporcionar una mezcla de micronutrientes segura y eficaz, así como componentes alimenticios funcionales activos.
Adicionalmente, una dieta equilibrada y el ejercicio habitual deben ser la base detrás de un plan de pérdida de peso eficaz. Para perder kilos usted necesitará ingerir menos calorías y quemar más. En otras palabras, tendrá que comer menos y hacer más ejercicio. Sin esa base, es muy difícil conseguir una pérdida de peso permanente, no importa cuántos suplementos esté tomando. Por lo tanto, la fortificación apropiada de los alimentos que contienen nutrientes tendría un efecto duradero en un plan integral de control del peso. Los siguientes nutrientes pueden usarse en la fortificación de alimentos y bebidas, incluso junto con suplementos: Extracto de Té Verde (EGCG), Ácido Linoleico Conjugado (CLA), Triglicéridos de Cadena Media (MTC), Cromo, Chitosan y otras fibras solubles, 5-Hidroxitriptófano (5-HTP), Hidroximetilbutirato (HMB) o Aminoácidos de Cadena Ramificada (BCAA).
Necesidades del consumidor
El control del peso es un componente importante para la buena salud, ya sea entre la parte de la población que necesita ganar o mantener su peso, o entre la mayoría de la población que lo que necesita es perder peso, y que está luchando para no desarrollar obesidad. En cualquier caso, los consumidores están interesados en la calidad de los productos. La gente quiere productos alimenticios una apariencia atractiva, que tengan un aroma agradable y con una textura placentera. Asimismo, desean productos que sean eficaces y que mejoren su salud. Muchas personas sujetas a dietas estrictas, a causa de enfermedades o de abstención intencional de calorías, corren el riesgo de desarrollar deficiencias nutricionales. Los productos para el control del peso deberían estar diseñados y fortificados para satisfacer las necesidades nutricionales especiales de este grupo de consumidores, sin comprometer la calidad y pureza de los ingredientes utilizados en el producto.
Además, la población que sufre de obesidad, a menudo tiene un mayor riesgo de presentar varias enfermedades que pueden perjudicar su salud y supervivencia a largo plazo, tales como alta presión arterial, elevados niveles de azúcar en la sangre o de colesterol. Estos trastornos pueden aumentar el riesgo de enfermedades más serias tales como enfermedades cardiovasculares, derrame cerebral, diabetes y enfermedades renales. La adición de nutrientes específicos y componentes alimenticios funcionales bioactivos, puede ser particularmente beneficiosa para esta población. Por ejemplo, la fortificación de estos productos para el control del peso con esteroles de plantas que bloquean la absorción del colesterol, con minerales como calcio, potasio y magnesio para controlar la hipertensión, o con carbohidratos complejos y fibras solubles para reducir la absorción de la glucosa y reducir la hiperglucemia postpandrial, puede ser particularmente beneficiosa.
La adición de numerosos ingredientes a los productos y suplementos alimenticios puede fomentar la buena salud y tratar enfermedades específicas. Desde una perspectiva puramente de negocios las fortificaciones pueden resultar en productos más comerciales. Sin embargo, la mezcla de nutrientes es una ciencia que supone la consideración de múltiples factores. Fortitech ha desarrollado más de 30.000 premezclas de nutrientes a la medida para los procesadores de alimentos y bebidas en todo el mundo. A estos, la experiencia de la compañía les ha permitido entregar productos que no solamente pueden afirmar en la etiqueta que ayudan a mejorar la salud y el bienestar, sino que además tienen un sabor excepcional, el factor más importante que determina si el consumidor volverá a comprar el producto. Si desea más información sobre sus premezclas a la medida visite www.fortitech.com. IA
Ram Chaudhari, Ph.D.,FACN, CNS es vicepresidente ejecutivo y científico principal de Fortitech.
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