Una de las reacciones a la crisis mundial de alimentos ha sido la reunión en Managua de presidentes y representantes de Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Centroamérica con el fin de analizar un plan de producción de alimentos, que ya cuenta con US$100 millones de dolares de Venezuela.Durante la cumbre, los mandatarios se enfocarán en la crisis alimentaria que enfrenta el planeta y que, según expertos, tendrá graves repercusiones en las naciones más pobres. También revisarán la estrategia regional con medidas urgentes para incrementar la producción de alimentos y asegurar el consumo interno y la exportación a precios justos.
Recientemente, Chávez había anunciado un aporte de US$100 millones para impulsar un programa intensivo de cultivo de granos básicos en Centroamérica y las naciones integrantes del Alba (Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba).
La región necesitaría US$630 millones para impulsar el ciclo agrícola 2008-2009, pero los recursos financieros para hacer frente a las inversiones de infraestructura son mucho mayores. Cuba y México están dispuestos a poner a la disposición de la región su experiencia tecnológica en el campo de la agricultura.
La iniciativa de la cumbre pretende apoyar a los productores con tecnología, recursos financieros e insumos para incrementar la producción de alimentos en cada país de forma inmediata. También se planteará la creación de empresas mixtas agroindustriales con participación de dos o más países para el procesamiento de alimentos. En estas líneas, se está planeando la instalación de una planta procesadora de leche en polvo en Nicaragua con participación de Venezuela.
Otras regiones también están tomando medidas para enfrentarse a la crisis alimenticia como se pudo observar en la conferencia que recientemente se celebró en Madrid. En ésta, el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) anunció que destinará US$500 millones en ayuda financiera para los países asiáticos más afectados por dicha crisis.