Esta semana, Ellen Kullman, Presidenta y Consejera Delegada de DuPont declaró que es clave fijar métricas comunes para incrementar la inocuidad alimentaria en el mundo.
“Siempre hemos sabido que aquello que podemos medir, se cumple,” dijo Kullman. En un esfuerzo para incrementar la seguridad alimentaria en el mundo, DuPont comisionó el Índice Global de Seguridad Alimentaria presentado hoy por la Unidad de Inteligencia de The Economist.
“Conversando con gobiernos, ONGs y organizaciones campesinas alrededor del mundo, nos hemos dado cuenta que, aunque compartimos un objetivo global para la seguridad alimentaria, no compartimos un mismo lenguaje. La forma en la que realmente podremos encontrar la raíz del hambre, es tener un camino en común para resolver desafíos como asequibilidad, accesibilidad, calidad nutricional y seguridad,” dijo Kullman. “Se han invertido miles de millones de dólares en seguridad alimentaria, pero hasta ahora, no contábamos con una forma de medición global de la misma y del verdadero impacto de dicha inversión y colaboración a nivel local”.
El Índice Global de Seguridad Alimentaria está diseñado para señalar los factores de la inseguridad alimentaria en 105 países, así como las áreas de oportunidad y reformas.
La seguridad alimentaria global es una de las principales preocupaciones de muchos gobiernos que fue externada durante las recientes cumbres de G8 y G20. La Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria y Nutrición, anunciada en mayo durante la cumbre G8 Camp David, resalta el compromiso común del G8 y líderes africanos, industria privada y organizaciones no gubernamentales para lograr la seguridad alimentaria. Sin embargo, aún existía la necesidad de una herramienta que brindara precisión y medición para dichos esfuerzos, lo cual dio paso a la colaboración entre DuPont y la Unidad de Inteligencia de The Economist.
“Mi intención es que el Índice Global de Seguridad Alimentaria sea utilizado para promover la colaboración, tomar decisiones mejor informadas y estimular la acción necesaria para alimentar a nuestra población en crecimiento,” comentó Kullman. “Para asegurar que los esfuerzos estén perfectamente enfocados a brindar soluciones reales, requeríamos una herramienta que brindara sustento a la toma de decisiones y facilitara un lenguaje en común.”
La Unidad de Inteligencia de The Economist desarrolló el índice con el apoyo de expertos internacionales que proveyeron guía sobre la complejidad de la seguridad alimentaria y que aportaron al diseño y desarrollo del índice en sí.
“El Índice Global de Seguridad Alimentaria mide los niveles de seguridad en los alimentos al responder a una pregunta central: ¿cómo puede el consumidor de cada país acceder fácilmente a cantidades suficientes de comida segura, de alta calidad y asequible?” dijo Leo Abruzzese, director de predicciones globales en la Unidad de Inteligencia de The Economist. “Gracias a nuestro modelo extensivo de acercamiento, creemos que esta herramienta ayudará a los líderes a pasar de la retórica a los resultados.”
El Índice Global de Seguridad Alimentaria estará disponible en www.foodsecurityindex.eiu.com. Las funciones incluyen:
- Análisis de los principales hallazgos
- Definición de 25 indicadores globales que miden aspectos específicos de asequibilidad, accesibilidad, disponibilidad, valor nutritivo y la inocuidad de los alimentos
- Mapa interactivo con los resultados generales y a detalle en cada categoría
- Ponderaciones ajustables que permiten la planeación de los escenarios
- La habilidad de comparar diversos países simultáneamente y ajustar el ranking según los indicadores
- Detalles por país que permite profundización en la relación de la seguridad alimentaria según la economía individual
- El impacto que causa a la habilidad de cada país para abordar la seguridad alimentaria los cambios en los precios de los alimentos.
El índice ocupa un amplio rango de indicadores cuantitativos y cualitativos para determinar un ranking de los países considerados, México entre ellos.
Esta herramienta debe ser utilizada por aquellos con influencia en el ámbito de la alimentación, como son gobiernos, organizaciones no gubernamentales y líderes comunitarios, empresas e industria, académicos y estudiantes.
La herramienta es interactiva y contiene mapas, gráficos que puedes modificar según 25 indicadores distintos (entre ellos, asequibilidad, accesibilidad, disponibilidad, valor nutritivo y la inocuidad de los alimentos), capacidad de comparar entre países y muchas funciones más. Lo invitamos a consultarla en: http://foodsecurityindex.eiu.com/
Los principales hallazgos de México:
- México ocupa el segundo mejor lugar del ranking general en América Latina in inocuidad alimentaria, sólo después de Chile.
- México es el país que mejor calificación tiene en América Latina en cuanto a la suficiencia en el abasto de calorías per cápita por día.
- México, y en general América Latina, califican muy bien en cuanto al bajo riesgo sanitario que existe en sus alimentos.
- Las tres áreas de oportunidad más grandes para incrementar la seguridad alimentaria de México son: incremento de la inversión pública en investigación y desarrollo, seguir invirtiendo en infraestructura agrícola y mejora de la calidad de la proteína disponible.
- Al comparar el costo de los alimentos en México contra su disponibilidad, vemos que están en línea con las tendencias mundiales. En este sentido México está ligeramente detrás de Brasil y Chile, pero adelante del resto de América Latina.
-
Los mexicanos dedican un porcentaje ligeramente más alto de su ingreso al consumo de alimentos comparado con el promedio global. Sin embargo, si tomamos como referencia solamente países con un GDP per cápita similar (Argentina, Malasia, Rusia), o con un índice de desarrollo humano similar, vemos que México invierte un porcentaje similar o menor al promedio.
Principales hallazgos globales:
Estados Unidos, Dinamarca, Noruega y Francia son los países con mayor seguridad alimentaria en el mundo.
Una combinación de elementos como un amplio abastecimiento de alimentos, altos ingresos, bajo gasto por desembolso en artículos relativos a la alimentación e inversión significativa en investigación y desarrollo para la agricultura, sitúan a estos países en los primeros lugares del ranking.
El abastecimiento de alimentos en los países desarrollados promedia en 1.200 calorías más por persona, al día, que en economías de bajos recursos
El individuo promedio necesita 2.300 calorías al día para vivir una vida saludable y activa. Entre naciones ricas, hay suficiente comida para el consumo por persona de 1.100 calorías arriba del promedio; mientras que en países de bajos ingresos, el abastecimiento desciende 100 calorías.
Diversos países en la región del sub-Sahara en África que se posicionaron en el último tercio del índice, incluyendo Mozambique, Etiopía, Ruanda y Nigeria, estarán entre las economías con más rápido crecimiento en los próximos dos años.
Aunque todavía pobres en términos absolutos, sus ingresos crecientes sugieren que estos países pueden estar en posición de atender inseguridad alimentaria con mayor fuerza en años venideros.
Varios indicadores de política y nutrición, incluidos el acceso de financiamiento para campesinos, la presencia de programadores en redes de seguridad alimentaria, diversificación en calidad de proteína y dieta, están altamente correlacionados con la seguridad alimentaria en general.
Gobiernos tienen mayor capacidad para influenciar de forma más eficiente para lograr mejorías en estas áreas que en indicadores estructurales como el de los ingresos per cápita.
China experimentó la menor volatilidad de producción de agricultura durante los últimos 20 años y tres países de África del Norte: Moroco, Túnez y Argelia, entre la mayoría.
Países con variantes más amplias en el resultado anual del campo fueron considerados menos seguros en alimentación y calificados más bajo en el índice.
Las naciones más seguras en alimentación tienen calificaciones menores en disponibilidad de micronutrientes.
De los 10 mejores países en seguridad alimentaria sólo Francia se posiciona dentro de la misma lista en disponibilidad de micronutrientes.
Para muchas economías avanzadas, este factor es el más débil. Alemania, por ejemplo, se posiciona en décimo lugar pero en el 43° en micronutrientes. Los lugares más bajos se deben principalmente a la disponibilidad limitada de hierro vegetal en el abastecimiento de comida nacional cómo se mide en las hojas de balance alimentaria de la FAO.
Países sin costa sobre el mar calificaron casi tan bien como aquellos con costa
Los 22 países sin costa en el índice, en promedio, calificaron con sólo siete puntos menos que aquellos que no tienen costa. Esto sugiere que aunque países pequeños sin puertos pueden ser particularmente vulnerables en falta de comida, no se traduce en un grado significativo de inseguridad alimentaria


Más






